No sonreían ni en la foto oficial...Por Rocheteau
Vale, algunos pensarán que es un poco malsonante y juro que mi primera idea fue una casa de los líos. Pero nadie me negará que, en una visión empírica del periodismo, muy ajustada a los hechos, éste era el titular que más le convenía a la gran selección bleue.
Me propongo explicar, no el asunto de las putas, que ése es inexplicable (la triste vida sexual de estos jovencitos multimillonarios, amén de su pésimo gusto), sino por qué en la selección francesa nadie se habla con nadie. Los que abjuren de las telenovelas absténganse de seguir leyendo, que la cosa no es fácil.
Francia juega mañana ante Uruguay y acertar con el once de Raymond Doménech es más difícil que adivinárselo a Guardiola. El tipo, una réplica de Javier Clemente versión republicano del 36 pasado por salsa lionesa, decidió dar un volantazo en las últimas semanas y cambiar el once. Resultado: tres tropiezos ante Costa Rica, Túnez y China. Si los jugadores se llevaban mal y se lanzaban dardos, ahora es la guerra total. Vamos a intentar explicarla.
GALLAS, ÁNGELA CHANNING VERSIÓN CENTRAL LENTO: El central del Arsenal, al que se cargó Mourinho en el Chelsea por sus intentos de influir más allá de su puesto en el campo, es el hombre fuerte de la selección. El ‘capo’ que controla los pasillos de la concentración. Se o
dia con Nasri, su compañero de equipo. Casualmente, el hábil centrocampista, justo el tipo que esta selección necesitaba, se ha quedado en casa. Es el hombre que susurra en la oreja de Domenech, aunque hasta ellos dos se han mosqueado ahora (ver más abajo). Ahora, los medios franceses sacan artículos diciendo que los “cadres” (los que mandan) del equipo han pedido que juegue Abou Diaby en el lugar de Gourcuff. ¡Diantres!, ¡si es íntimo colega de Gallas! Cuánto azar. Diaby es alto, musculoso, le echa ganas… pero en fin…
HENRY, ESE KISSINGER BIEN VESTIDO: Los medios franceses llevan dos días con una campaña en toda regla, montada por los amigos periodistas de Titi (sí, tiene amigos), para que sea titular. Recuerdo que Henry tiene contrato de exclusividad con la cadena que retransmite el Mundial, TF1. Anelka no mete goles, eso está claro. Porque no es un 9. Quieren que el asocial delantero del Chelsea juegue por la derecha, para dejar hueco al mayor goleador histórico de Francia. Sólo que Henry lleva tres años sin jugar de 9. Está tan rápido como el tractor de De la Morena. Y marca menos que Anelka. Benzema, en casa, ¿quizás porque Henry no le soporta? Y Gignac, que es quien de verdad debería llevar el 9 bleu, en el banquillo, porque sólo le apoya Ribéry. Cissé no existe. O lleva cascos de aparcador de aviones o se está tiñendo el pelo.GOURCUFF, LA VÍCTIMA: Es el jugador con más clase de Francia hasta con un pie y en mañana de resaca. Está jugando mal porque Doménech lo hace jugar de mediocentro, a él, que en el Milan era ala derecha y en el Burdeos, mediapunta, su puesto. Y, sobre todo, porque los otros han decidido no darle ni un balón. Anelka ha decidido boicotearle y el otro día contra China, fue a tirar
un córner y Ribéry le quitó el balón en sus narices. Es el objetivo de las campañas de Henry y Gallas. ¿El gran problema de Gourcuff? Es un chico guapo, culto dentro de lo que es un futbolista, educado y, sobre todo, blanco. Esto no tiene cojones a decirlo nadie en Francia, porque no es políticamente correcto. En una selección con camarillas y capos, Gourcuff no escucha rap, no tiene los mismos referentes, no llena los calcetines de dentífrico como Ribéry y apenas tiene colegas (es un poco el De Saux del grupo, aquel al que llamaban gay por leer el Guardian). Pasa todo el día con Planus, de su equipo, que influye menos que el utillero. Con Deschamps y Blanc no pasaban estas cosas.RIBÉRY, POR LIBRE: Fue agarrarle de los huevos su mujer tras saberse lo de Zahia, que Ribéry no da pie con bola. Se perdió la final de la Liga de Campeones. Desapareció del final de campeonato del Bayern. No se le ha visto en los amistosos. Y encima, el chico, caprichoso como pocos, está jodido porque tiene que jugar por la derecha o de mediapunta. Ha forzado a base de caras largas a Doménech para jugar en la izquierda, y entonces la que no da pie con bola es Francia, porque Malouda va a la mediapunta. No soporta tampoco a Gourcuff, porque le ha robado el título de gran esperanza gala. Algunas de estas cosas las pone en este artículo de EL PAÍS. Pero en realidad vienen de este artículo de L'ÉQUIPE que, sin duda, Cayetano Ros se habrá olvidado de citar.
LOS TUERCEBOTAS: Sydney Govou no podría ser titular ni en Corea del Norte tal como está, pero viene de Lyon (club de Doménech), es otro de los capos, muy veterano y adorado por los 23. Doménech ha conseguido que Abidal, que acabó como un cañón en el Barça, parezca Spasic al ponerlo de central. Como si no le bastase la experiencia contra Italia en la Eurocopa, cuando tardó media hora en ser expulsado frente a Luca Toni. Dunga tiene a Alves y Maicon y sienta a uno de los dos. Domenech pondría de central al que le sobrara.
LOS INTOCABLES: Son los únicos que rinden, pero no abren la boca. Evra en el lateral izquierdo. Lloris (el único que puede salvar a Francia) en la puerta. Malouda en el mediocampo: el mejor en este momento del 11 titular, al que Doménech dejó de llevar varios meses porque no contaba con él y porque Ribéry llora si no juega en la izquierda. Sólo su temporadón en el Chelsea terminó por convencer. Sagna le pone físico en el lateral derecho y Toulalan, la verdad, yo nunca he entendido qué le ven a este chico, aparte del sentido táctico que se le atribuye siempre a los lentos. El caso es que, al menos él, no se mete con nadie.
DOMENECH: Lo único bueno de ser el tipo más odiado de Francia es que no tienes nada que perder. Parece, a tenor del último entrenamiento, que Doménech le ha dicho nones a su querido Gallas, le ha hecho los cuernos a Henry, y va a morir con su 4-3-3, con Gourcuff en el sitio equivocado, Anelka de 9 por mucho que no le marque al arco iris, Ribéry donde le gusta, la izquierda, para cargarse al mejor de su selección, Malouda, poniéndolo de mediapunta.