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miércoles, 25 de mayo de 2011

Season finale en FNF (3)

Por Sopenilla

1. Primero le tocó a la construcción, este año ha sido el fútbol. Las secuelas de la crisis han sentenciado a la cultura del pelotazo. El descenso del Deportivo a 2ª, o el de Albacete y Tenerife a 2ªB, pone fin a una etapa histórica de nuestra liga marcada por la burbuja televisiva. Con los petrodólares avistándose en el horizonte, no es descartable que las divisas extranjeras inflen de nuevo nuestro fútbol. Ante ese riesgo, la experiencia de esta temporada debería dictar una solución tan manida como demagógica: la cantera.

2. Se quiera o no, España sigue produciendo jugadores. Para algunos continúan siendo moneda de cambio. Para otros, más bien, son una juventud con futuro. De un modo significativo, Espanyol y Villarreal han recogido el testigo tradicional del Athletic. Es cierto que el trabajo bien hecho de Roig & Co. aún no se ha cobrado ningún título, pero las ventas pericas han ayudado a cuadrar un proyecto de futuro. Ahora que Hércules y Almería deben recomenzar de nuevo, quizá cunda el ejemplo. Sporting y Racing parecen haber tomado nota. Ojalá el Málaga no lo pase por alto.

3. El protagonismo que está llamado a cobrar la cantera se corresponde con el que han tenido los secundarios. En plantillas de 22 siempre hay sitio para un puñado de ‘Keitas’. La cuestión, como siempre, es que los actores de reparto estén al mismo nivel que los intérpretes principales. El Valencia acertó en su reconversión, pero Atleti y Sevilla erraron en su intento por acabar con una liga polarizada. Mientras que en el Manzanares urge acometer algo más que una tarea de reciclaje, los de Nervión deberán demostrar que su dirección deportiva no va camino de convertirse en una nueva leyenda urbana.

4. No cabe duda que otro reparto de los derechos televisivos equilibraría la competición doméstica. Pero quizá la liga española haría bien en dejar de compararse con el Calcio y la Premier y empezar a enfocar su mirada hacia la Ligue1 y la Bundesliga. En Italia e Inglaterra, al fin y al cabo, ganan los de siempre, envejezcan sus plantillas o sus banquillos. En Francia y Alemania, por el contrario, el pagar al día o el llenar estadios empieza a ser un atractivo más que suficiente para jugadores sensibles hacia las deudas o equipos huérfanos de masa social. Dejando de lado a los nuevos ricos del Este, queda claro que el ascenso social de la clase media sólo es posible en el corazón de la vieja Europa.

5. Contraviniendo los principios de este blog, diremos que lo único positivo de esta temporada es la irrupción de un deseo latente llamado #fútbolrealya. A ello han ayudado sobre manera las ruedas de prensa, auténtica excreción de un mainstream periodístico que sólo es capaz de alimentarse a base de declaraciones. Sin ellas, quizá habríamos visto con mayor nitidez si la distancia entre Barça y Real Madrid era o no una ilusión óptica. Por el bien del juego, esperemos que Guardiola y Mourinho nos lo aclaren el curso que viene.

lunes, 1 de marzo de 2010

Aviso para navegantes submarinos

Por Halftown
Hace justo un año, el Villarreal era un equipo temido por los grandes y envidiado por los pequeños. Marchaba cuarto en liga, con sólo derrotas –las mismas que el Madrid de Juande-, y se había colado en cuartos de Champions, después de haber acabado la liguilla a sólo un punto del United.

Todo cambió la noche del 14 de abril. El "Submarino Amarillo" hacía escala en Londres para jugar el partido de vuelta de cuartos de Champions contra el Arsenal de Arsène Wenger. Aunque el empate a uno del Madrigal no le valía a los chicos entonces entrenados por Pellegrini, la artillería del fabuloso Fábregas fue demasiado para los amarillos. Al final, cual U-boat a las puertas de la conquista de Londres, el submarino se fue al fondo.

A final de temporada, la Champions se había ido con su música al Calderón, y el arquitecto Pellegrini se llevó los bártulos a Chamartín.

Llegó Valverde todavía resacoso de su recién ganada liga griega con Olympiakos, le abrieron la puerta a la mayor parte de lastres de la plantilla, conservaron a sus estrellas, y se reforzaron con uno de los defensas más prometedores de España –Marcano- y con un delantero de relumbrón como Nilmar. Parecía que la nueva temporada pintaba bien.

Agotados casi dos tercios de la liga, el "Submarino Amarillo" navega por mitad de la tabla, haciendo equilibrios en la bisectriz entre Europa y el abismo, con el doble de derrotas que el curso pasado a estas alturas. Valverde saltó por los aires después de un amago de reacción inacabado a principios de año. El elegido para reflotar la nave, Juan Carlos Garrido, parece hasta ahora incapaz de replicar sus éxitos con el filial en el primer equipo. Bajo sus órdenes, el Villarreal sólo ha ganado dos partidos de los últimos seis, y se ha llevado en la misma semana un set en el Bernabéu y una dolorosa eliminación europea a manos del Wolfsburgo.

El blues amarillo

Probablemente, el blues del equipo del Madrigal tiene mucho que ver con el pésimo estado de forma de sus dos grandes figuras, Senna y Cazorla, tan desafortunados a lo largo de la temporada que empiezan a ver desaparecer sus opciones para jugar el Mundial de Sudáfrica, especialmente el asturiano.

Los 34 años de Marcos Senna, sorprendentemente, ni siquiera le convierten en el jugador más veterano del equipo, honor que recae en Pires, uno de los últimos cuatro supervivientes en activo de la Francia campeona del mundo en el 98. Todo esto contribuye a que el Villarreal sea, con 28,5 años, la plantilla de Primera con una media de edad más alta.

El mes de marzo parece que será el punto de inflexión que marcará la temporada de los de El Madrigal: se la juegan consecutivamente contra Espanyol, Xerez, Málaga y Tenerife, tres de ellos fuera de casa. En principio, no debería resultarles complicado sacar al menos seis puntos, y plantarse en el sprint final con opciones europeas.

Pero ojo si se les da mal la cosa, porque el final de temporada se le va a hacer largo a los veteranos jugadores amarillos. Que le pregunten al Zaragoza, que hace un par de años todavía pensaba en Europa a estas alturas, y después de rascar cuatro puntos sobre quince posibles en el mes de marzo, se pasó un año compitiendo con los vecinos pobres de Castellón.

Aunque quizás esto no sea más que un aviso para navegantes, y el verdadero problema del Villarreal sea el cambio de tripulación que le toca hacer sí o sí el verano que viene.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Un futbolista en campo contrario

Padilla, primero por la dcha., con el Cádiz de Mágico, de gira por EEUU.

Por Sebastián Dulbeca

"Tenía algunas ofertas y estuve cerca de fichar por el Villarreal, pero al final quise cumplir uno de mis sueños: volver a mi tierra, adquirir una parcela y dedicarme al olivar". Justo cuando algunos deportistas de élite sucumben al horror vacui encauzó su vida Manuel Padilla (Marmolejo, Jaén, 1954). Con 33 años y un menisco convaleciente, el central decidió que ya era hora de tornar a Ítaca. Ni siquiera la llegada de la televisión a Segunda y la insinuación de un mejor jornal le hicieron replantearse la jubilación deportiva. Tras permanecer tres temporadas en el Cádiz de Mágico González (1983-86) y otras seis y media antes en el Español pre Leverkusen, el único amarillo que de verdad le interesaba era el del oro líquido.

En la explotación familiar, entre estacas e hileras de algodón, auxiliado por sus dos hijos, también peloteros, y asumiendo discretas posiciones en su localidad natal, se ha empleado desde entonces. No le va mal, y secretamente admitirá que se encuentra más cómodo en ese mundo rural encapsulado por Pavese en La Luna y las hogueras que en la alta competición, la que le permitió girar por América o Asia y salir bien librado del virtuosismo de Schuster (aún conserva su Meyba con el número 8, intercambiada en un derbi) o de aquel Maradona que incluso le felicitó en el campo. “Es el mejor marcaje que me han hecho en España”, reconoció el Pelusa.

Curiosamente, uno y otro han estado a punto de coincidir de nuevo. Si el pasado sábado D10S hacía como que entrenaba a Argentina en el Calderón, ayer era el jiennense y ex compañero de Del Bosque en el Córdoba quien viajaba a Madrid para sumarse a una manifestación por la dramática situación que vive el agro español. Medio millón de personas secundó la tractorada organizada –por primera vez con quórum- por las asociaciones agrarias Asaja, COAG y UPA bajo el lema El campo se arruina, movilízate.

Padilla, que de profesional destacó por su aptitud táctica y sus condiciones para ir al cruce con limpieza, se subió a un autobús a las seis de la mañana y recorrió 330 kilómetros como si se tratase de la concentración de su equipo, consciente de que el partido no basta con disputarlo; tratándose de un sector, el agrario, que representa al 5% de la población activa, hay que ganarlo por goleada.

El balón está ahora en el área del Gobierno. Y los pequeños productores y los ganaderos no se van a dejar marcar por Zapatero tan fácilmente como Casillas en aquel penalti de Las Rozas.

miércoles, 28 de octubre de 2009

A Pellegrini no le gustan las Copas

Por Nick Panzeri
Pellegrini es un hombre de costumbres. Repite comidas, corbatas, discurso... y ridículos coperos. El ingeniero tiene un problema con este torneo desde que llegó a España. El humillante 4-0 del Real Madrid en Alcorcón que tanto escuece al madridismo, debió parecerle un déjà vu al entrenador chileno.

En sus cinco temporadas en el Villarreal, Pellegrini consiguió éxitos sin precedentes, pero en Castellón todo el mundo sabía que había un torneo con el que nunca comulgó: la Copa. De hecho, por la ciudad se extendió el rumor de que cada temporada tiraba la toalla en este torneo voluntariamente, para poder centrarse en Liga y Champions/Uefa y no saturar a los jugadores.

Nada más llegar, recibió su primer varapalo en este torneo, al caer eliminado en primera ronda contra el Girona. Un año después, el sorteo le deparó al Valencia en el primer cruce copero. 0-2 en el Madrigal y a casa un año más a las primeras de cambio.

La temporada 2006/07 avanzó frente al Castellón, pero en la segunda eliminatoria perdía por un 3-1 de parcial contra el Valladolid. El año siguiente, Pellegrini quiso sacarse esta espina y avanzó ante Las Palmas y Recreativo, pero en cuartos de final se cruzó con el Barcelona y ahí terminó su viaje.

Pero si algo debió recordar Pellegrini según iban cayendo los goles en el Malecón era de lo sucedido hace justamente un año en Almería. Concretamente en El Ejido, donde el Poli, que también militaba en 2ªB, le endosó un doloroso 5-0. "Es un resultado remontable", destacó tras aquel partido. Sin embargo, el Villarreal sólo pudo empatar a uno en El Madrigal. Aviso para el raulismo, que ya ha empezado a apelar a esta coartada para tapar su ridículo.