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domingo, 3 de junio de 2012

Season finale II


Por snedecor
1.- Acaba la temporada en la que por fin el Chelsea ganó una Copa de Europa, con doble maracanazo incluido y teniendo que llegar hasta ese mismo instante, el quinto penalti, en el que la gloria decidió serle esquiva a su anterior versión, más rica, más brillante y mucho más repelente. Porque no debe ser casualidad que este Chelsea al que otrora tanto odiamos se haya reconciliado con los dioses del fútbol precisamente el año en el que olvidó su billonaria arrogancia para mostrarnos su cara más humana. El suyo ha sido el triunfo del fútbol áspero y efectivo, el triunfo de un vestuario con el colmillo retorcido, devorador de entrenadores, feo, viejo y un poco cabrón. Como tiene que ser un campeón de Europa, al menos de vez en cuando y por higiene mental.

2.- Tras ganar su primera liga en cuatro años, doblegar al considerado mejor equipo del mundo, alcanzar la mítica cifra de 100 puntos, romper todos los récords goleadores de la Liga y conseguir que el público del Bernabéu volviera a experimentar las sensaciones de verse a un paso de la Champions, después de todo eso e incluso de algún rato de buen fútbol, de manera increíble y en lo que sin ninguna duda es todo un tiro en el pie que ríete tú del de Froilán, el Real Madrid ha renovado a José Mourinho hasta 2016. Incomprensible y seguramente nefasta decisión que supone dar continuidad a un modelo y un estilo bien definidos, ese tipo de cosas que nunca hacen los clubes con valores y señorío. Ellos sabrán.

3.- Descensos de submarinos y remontadas mañas aparte, una de las historias de la temporada ha sido la del Levante, que pasó de claro candidato al descenso a saborear las mieles de la Champions para acabar metido en la Europa League, demostrando que los viejos rockeros nunca mueren (supongo que esa inmortalidad no es tan difícil de conseguir si tu entrenador se llama JIM). Y dentro de esa historia, dos más: la milagrosa conversión mediática de Ballesteros, cuya imagen pública pasó de brutal carnicero a admirable profesional a imitar, y el culebrón de los casi-dieciocho goles de Koné. Al final, todos contentos: el marfileño queda libre del Sevilla, fichará por el Euro-Levante y presumiblemente será facturado a buen precio por el club granota, como ya pasó con Caicedo el año anterior. Los representantes de todos los delanteros negros de capa caída ya están llamando a las puertas del Ciutat.

4.- Después de cuatro años encabezando las listas de éxitos, parece que Pep Guardiola se ha cansado de la industria y deja el grupo con más aceptación de crítica y público de los últimos tiempos para irse a un retiro espiritual: como toda megaestrella que se precie, era eso o la muerte por sobredosis de tiquitaca. En espera de su regreso, de momento el Barça ha perdido el número uno y ahora la incógnita más inmediata es saber cómo reaccionará la gent blaugrana a este cambio de vocalista. Porque sí, suponemos que con Tito al mando el estilo será el mismo pero, aunque se quiera, la banda no sonará igual (como le pasó a La Oreja de Van… bueno, ese quizá no sea el mejor ejemplo). Si además Justin Bielsa también toma las de Villadiego, suena Míchel (y su elegancia de crooner) como nuevo dios del universo fan.

5.- También se nos fue antes de tiempo (o demasiado tarde, según a quién le preguntes) uno de los trencillas más conocidos de nuestra liga, y lo hizo como sólo él podía hacerlo: envuelto en una absurda polémica sobre un parte médico de incapacidad temporal que nunca existió (el parte, no la incapacidad). Lo que se dice irse a lo grande. El entrañable Iturralde González nos dejó además dos imágenes para el recuerdo. La última fue la de su sufrimiento en las gradas del Estadio Nacional de Bucarest, embutido (más que enfundado) en una camiseta del Athletic y demostrando que un árbitro también puede amar al equipo de su tierra… como bien decía Quique Pina precisamente esa misma semana. La otra imagen, la que pocos recuerdan, la compartió él mismo durante su tan inolvidable como breve experiencia tuitera: el día antes de pitar el decisivo Irlanda-Armenia de clasificación para la Euro no dudó en hacerse una foto junto a un cartel que rezaba “Please keep off playing surface” (manténgase alejado de la superficie de juego). Cuánto significado contenido en una sola instantánea. Se te echará de menos, Eduardo. O igual no. No, creo que no.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Auxerre: del Mariscal de Hierro al Capitán Bujarrón

Por Halftown
Un sitio sin mayor historia, donde el mercurio pocas veces sube más allá de la marca de veinte grados, los inviernos se pasan entre botellas de Chablis y los jugadores de fútbol pocas veces se atreven a abandonar la manga larga. Quizá es por eso que en la ciudad se estilan los caracteres fuertes, como el de la estatua que domina el centro de la ciudad: Louis Nicolas Davout. Un personaje conocido como “El Mariscal de Hierro” o el más entrañable “La Bestia”. Un mariscal invicto después de ir a la guerra con Napoleón contra Prusia, de conquistar Egipto, de hacer de coche escoba mientras volvían cabizbajos de Rusia y de evitar la conquista de París después de Waterloo. Un tipo al lado del cual el caballo de Espartero es Mi Pequeño Pony.

Hace falta mucho carácter para sobrevivir en Auxerre. Quizá es por eso que, a la hora de contratar extranjeros, el AJA Auxerre casi siempre se haya decantado por jugadores polacos. De hecho, sólo dos jugadores sudamericanos han jugado en el club, y uno de ellos, el brasileño Marcos António Elias Santos sólo aguantó diez partidos antes de marcharse al sol de Grecia.

En Auxerre casi nunca pasa nada. Sólo así se explica que el club mantuviese a su entrenador durante 44 años en el cargo. Guy Roux, uno de esos entrenadores a la antigua, mitad míster, mitad pater familias, llevó a un club de pueblo hasta lo más alto del fútbol francés. A partir del ascenso a la primera división en 1980, Roux tejió una red de ojeadores desde Marsella hasta Lille que le permitió importar a jugadores como Martini, Dutuel, los hermanos Boli o Éric Cantona. El que años después sería King Éric al otro lado del paso de Calais aterrizó en el estadio Abbé Deschamps como una promesa marsellesa de 17 años. Roux, que le describía como un jugador caractériel –de carácter cambiante y/o violento-, fue junto a Ferguson el único entrenador que supo gestionar a Cantona. Cinco años después, Éric fue contratado a golpe de talonario por el Olympique de Marsella de Bernard Tapie, ya convertido en estrella mediática e internacional con los bleus.

Las mejores páginas de la historia del Auxerre están escritas por Guy Roux. Aunque sobre el papel la gran hazaña auxerroise es la conquista del doblete la temporada 95-96, para los aficionados más veteranos no hay nada que se pueda equiparar al 3-1 que le endosaron al Milan pre-Sacchi en primera ronda de la UEFA 85-86. Aquella noche, un Milan con Baresi, Maldini y Tassotti en el campo vio cómo los delanteros franceses les remontaban un gol tempranero. La victoria se celebró en Auxerre como si del título se tratase. La huella emocional es tan profunda, que pocos recuerdan que, en San Siro, el Milan les acabó echando de la competición.

Estrellas y bujarrones

Hasta 2010, el Auxerre ha participado en dos ediciones de la Champions League. En la primera, en el 96, un equipo con Saïb,
Lamouchi, Diomède y el nigeriano Taribo West tumbó al Ajax de Van Gaal en su propia casa, y acabó eliminado en cuartos por el Borussia Dortmund, futuro campeón. En su segunda participación, en 2002, el Auxerre no pasó de la primera fase, pero antes tuvo tiempo de ganarle a la mejor versión de los gunners de Arsène Wenger, con gol incluido del senegalés cleptómano, Khalilou Fadiga.

Hoy ya no está Guy Roux, y el Auxerre ha dejó de ser hace tiempo la mejor cantera de Francia. Ahora, su capitán es Benoît Pedretti, un antiguo aspirante a Zidane que se ha quedado en Deschamps de serie B. No hace muchos años fue futurible del Madrid –siempre según la infalible prensa deportiva madrileña- y tras fracasar en Marsella y Lyon, en Francia se hizo célebre al ser tratado de petite tarlouze (pequeño bujarrón) por el presidente del Montpellier en directo por Canal Plus. En Auxerre, donde si le faltara una pierna seguiría siendo titular, Pedretti es por fin feliz.

La otra estrella local es el recién llegado Anthony Le Tallec, otro underachiever rebotado de Anfield que no hace mucho gimoteaba en la revista francesa So Foot: “Fernando Torres me ha robado mi vida”.

Será para que sus blanditas estrellas se sientan a gusto que Airness, la marca que viste al AJA, ha creado una camiseta a medio camino entre el tartan escocés y el vestuario de Tron. Nadie embutido en semejante maillot puede aspirar a digno heredero de
los Davout, Roux o Cantona. Aunque a tipos como Pedretti y Le Tallec palabras como ambición, orgullo o gloria no les suenen de nada.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Eslovaquia, capital: Zilina

Por Halftown
El MŠK Žilina se pasó casi cincuenta años en la liga checoslovaca, incapaz de competir de tú a tú con los grandes equipos de Praga: Sparta, Slavia y Dukla. Desde la pacífica disolución de Checoslovaquia, sin embargo, el Zilina fue enviado a competir en la liga eslovaca, la Corgoň liga, y mutó poco a poco en cabeza de ratón: en dieciséis temporadas, el club ha acumulado cinco títulos de liga y tres subcampeonatos.

Hace cuatro años, el Zilina se coló en la ronda previa de Champions. El último equipo que se interponía entre ellos y la máxima competición europea era, cómo no, checo: después de dos empates a cero, fue el Slavia de Praga el que se clasificó por penaltis.
Al año siguiente, el Zilina se hizo un hueco en la fase de grupos de la última Copa de la UEFA. En un grupo con Hamburgo, Aston Villa, Ajax y –otra vez- Slavia de Praga, el Zilina logró tres puntos históricos en Villa Park. La victoria no les sirvió para avanzar a la siguiente ronda, pero sí para acabar penúltimos de su grupo, por encima de su archienemigo checo.

Después de dos años sin llevarse el título eslovaco, en 2009 aterrizó en el estadio Pod Dubňom (poco más grande que El Malecón de Torrelavega) Pavel Hapal. Hapal, antiguo zurdo talentoso que pasó por el Tenerife a mediados de los 90, consiguió sumar tres puntos más que el vigente campeón, el Slovan Bratislava, y dio al Zilina una nueva ocasión de participar en la Champions. En las rondas preliminares, esas que se juegan en el único momento en que Europa da la espalda al fútbol, los eslovacos dejaron fuera al Biorkirkara maltés y al Litex Lovec búlgaro. El problema: una vez más un equipo checo se imponía en su camino. El Sparta, en esta ocasión, no fue rival para los chicos de Hapal: tras conseguir un 0-2 en Praga, los eslovacos remataron la faena con un 1-0 en casa. Los tres goles fueron obra del mismo jugador, el nuevo héroe de Zilina: Momodou Ceesay.

El delantero del país sin fútbol

Ceesay es un delantero inesperado. Primero, porque nació en Gambia, antigua colonia inglesa y probablemente uno de los pocos países del mundo que no invitan a pensar en un jugador de fútbol. Su selección, de hecho, ni siquiera ha participado aún en una Copa de África de adultos.

Apodado Zico en su país, Ceesay es un chaval de 21 años que roza los dos metros, una especie de cruce de Nikola Zigic e Iman, la mujer de David Bowie. Después de salir campeón de Africa, de hundir a la Brasil de Anderson y Denilson en el Mundial sub-17 y de superar una lesión de rodilla, Ceesay acabó en las categorías inferiores del Chelsea. Poco le duró el sueño londinense al delantero africano, y tras Stamford Bridge se pasó dos años sin meter un gol en el Westerlo belga, que acabó cediéndolo al Zilina el pasado verano. Y en Zilina, el lugar más insólito para que un delantero gambiano se haga un hueco en el fútbol europeo, Ceesay ha explotado. Después de dos años sin ver puerta, sus goles en el último mes y medio le han colocado al frente de los favoritos para al mercado de invierno. Así se escribe la carrera de un delantero.

El miércoles debutó el Zilina frente al campeón inglés. Como en un cuento de Andersen, Ceesay tenía la oportunidad de desquitarse con el equipo que le rechazó. Al final, el Chelsea sacó los tanques a la calle para pasar por encima de las ilusiones del Zilina. Los eslovacos, eso sí, dejaron para el recuerdo su primer gol en Champions: un regalo del meta de los blues. Acaso porque cuando nació Peter Cech, Chequia y Eslovaquia aún eran el mismo país.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Madrid y Milán, las peores apuestas de bwin en Champions

Por Sebastián Dulbeca
Prueba de agudeza visual: si el escudo está en su sitio -a la altura del corazón, dispuesto para ser besuqueado- compitiendo en tamaño con la pirámide de Adidas, flanqueados por la bandera-pin de España que tanto gusta en Europa a Del Nido y por el muy de la Iniciativa Dharma sello de homenaje del Bernabéu, ¿que falta en la camiseta grisoscurocasinegro con la que Cristiano, Kaka & Cía. se acaban de desvirgar en Champions? Cierto: la publicidad, pequeño detalle.

Resulta que en Zurich, en el partido más esperado de la recién iniciada campaña europea, la puesta de largo del futbolín deluxe de Floren en su camino hacia la Finalísima en su propio estadio, el patrocinador oficial del club ha sido sorprendentemente eliminado de la pechera con la misma pericia que hubiera demostrado Stalin con el Photoshop. Un asunto que desde el propio club se despachaba con cierta resignación antes del encuentro: "Las autoridades suizas sólo permiten exhibir publicidad de apuestas cuando las realizan determinadas empresas públicas. En consecuencia y dado que Suiza no está sujeto al marco jurídico de la Unión Europea, el Real Madrid y bwin, han optado por no mostrar la marca bwin.com en las camisetas de juego durante el partido de esta noche".

Suiza, el país que ha hecho fortuna con la evasión de capitales y el paraíso en el que tiene su sede la propia UEFA, en contra de las timbas y el ruleteo on line. Curiosa lección de ética.

No queda ahí el drama para bwin: el Milan (Grupo C, como el Real), al que también esponsoriza, pasará por el zuriqués Letzigrund el 12 de diciembre... con sus magliette rojinegras convenientemente retocadas. O lo que es lo mismo: bwin será invisible -no aparecerá, pero se supone que pagará- en dos de los seis partidos de la fase de grupos de la Liga de Campeones. Un negocio tan redondo como un balón pinchado.

En semejantes circunstancias, cabría preguntarse qué sería de la secular neutralidad suiza en caso de recibir como local al vecino Casino Salzburgo, clásico de la máxima competición continental de fútbol por equipos.



Incluso se podría especular acerca de lo que supone para un jugador musulmán lucir la herética publicidad de una casa de juego. Ya el sevillista Kanouté dio alguna pista al respecto al disputar 45 minutos de la Supercopa de Europa de 2006 con un cinta adhesiva en mitad de su zamarra.

Pero en ciertas ocasiones, mejor no apostar.