domingo, 4 de julio de 2010

Klose, el pajillero que no tocaba bola

Por Rocheteau
A mí siempre me pareció un jugador indefinible. Hace tiempo le creía alto, y resulta que sólo salta, como su madre, jugadora internacional de balonmano. Luego lo imaginé bueno de espaldas a portería y ha terminado de oportunista raulero versión telón de acero. La verdad, tres mundiales después, sigo sin tener muy claro quién es Klose. Bueno, sí, uno que la clava.

Su padre, Jozef, era un polaco que se ganaba el pan como mediocampista en un club francés al que sólo iban los polacos y los franceses resistentes al frío: el AJ Auxerre. Finales de los 70, con un equipito apañado y un entrenador de leyenda, Guy Roux, llegaron a una final de Copa estando en segunda. La perdieron.

Klose qui?

Miroslav iba de la mano del padre al estadio de l’Abbé-Deschamps, donde Roux (44 años seguidos entrenando al Auxerre) asegura que le daba un peluche de vez en cuando.

Tras volver a Polonia e instalarse después en Alemania, Jozef Klose volvió años después a ver al patriarca Roux, en plan padre coñazo: "Sabes, Guy, mi hijo no lo hace mal... Igual podrías ficharlo".

Impagable la descripción de Roux, publicada en L'Equipe: "Tenía ante mí a un chaval espigado, flacucho, casi un palillo. Me dijo que jugaba en juveniles del Hamburgo. Mandamos a alguien a verlo. No tocó bola. No puedo arrepentirme de haberlo dejado pasar".
En algo llevaba razón, la cara de pajillero la sigue teniendo.

Luego llegaron el Kaiserlautern, el Werder, el Bayern... Y los 14 goles en mundiales, como Gert Muller, del niñato palillo con cara de profesor de Química. Sigo sin saber muy bien cómo juega, pero menos mal que no terminó en el Auxerre.

1 comentario: