sábado, 9 de mayo de 2009

Casillas, icono del desastre

Por Pedro Sousa
Las cámaras acompañan el desastre del Real Madrid de los últimos seis años con la cara de Casillas. La fotografía, el vídeo, internet, la imagen en definitiva, ha encontrado el icono del héroe derrotado y el guardameta blanco clava en cada hecatombe el papel trágico que le depara su historia en el fútbol.

Ni Raúl, ni Guti, ni Ramos gravitan a la altura que requiere la trama. La caída, desde su altura, es un pequeño resbalón, una rotura de cadera en la ducha. Y ni Marcelo, ni Lass, ni Robben, ni Van der Vaart viven la misma dimensión de la tragedia.

Casillas es el San Sebastián asaeteado por los goles que aparece al día siguiente en las páginas de deportes de los periódicos y abre los sumarios de los informativos. Las manos en la cabeza, la cabeza cabizbaja, palabras de rabia, el vendaje de las muñecas, la cara manchada de césped. Casillas condensa lo que requiere la imagen de la derrota: el mejor portero del mundo, próximo al llanto.

El otro Casillas, el que aparece en Google levantando la Eurocopa, celebrando alguna de las dos últimas ligas o salvando al Madrid en su última final de la Champions, aún con rostro de adolescente, contribuye sin quererlo a reforzar la tensión dramática de la escena. Casillas, su imagen, es Federer llorando en la final del Open de Australia; es Cañizares gimiendo sobre su toalla roja en la final de la Champions de 2001; es Gail Devers arrastrándose hasta la meta de la carrera de 110 metros vallas de los Juegos de Barcelona.

La imagen que hace falta para convertir al Barça de Guardiola en el mejor equipo de la historia.

viernes, 8 de mayo de 2009

Gignac: pichichi, gitano y español

Por Rocheteau
Al pobre André-Pierre Gignac (APG) no lo conoce ni Dios. Venga a meter goles en Toulouse, 21 hasta la fecha, el 90% con el pie derecho, venga a cerrarle la mui a Benzema (un locutor más que diga Benzemá, Maloudá o Drogbá y lo tiro al río yo mismo. Lo juro), venga a esperar un inglés con la chequera y nada, no hay manera.

Será que lo tienen discriminado. Porque el chico es más bien rudo de maneras, gitano de sangre y andaluz de origen. Para colmo, su mujer es zíngara y no, su marcha nupcial no la compuso Goran Bregovic.

APG chico mide 1.86, pesa 84 kilos y corre los balones en profundidad como un bisonte desbocado. Algo así como un Ronaldo sin clase o un Vieri sin remate de cabeza y un solo pie (joder, el chico es bueno, pero si también metiese goles de zurda y de folha seca no jugaría en el Toulouse y ya lo conoceríais)

Su presidente, Olivier Sadran, un tío con chispa, dijo mediada la temporada que si Benzema había colado 12 y pedían por él 120 millones, por Gignac, que entonces había metido 15, ni hablar por menos de 150.

Andaba contento Sadran porque Gignac (23 años), que ya ha sido convocado por la selección absoluta, ha hecho olvidar a Johan Elmander, por quien el año pasado se pegaba media Europa (uno de esos diarios que escriben de prensa rosa futbolística lo colocó en el Barca y todo) y que ahora está en Bolton y debe de jugar con burka, porque no se le ha vuelto a ver ni en los resúmenes.

Francotiradores

El caso es que APG se confiesa en el número de abril de SO FOOT, la mejor revista de fútbol de Europa para los que no la conozcáis, y ya sabemos de dónde le viene la puntería:
"A los gitanos les encanta cazar. Yo he ido a cazar con primos de mi mujer y he alucinado. Los tipos son de tiradores locos, ni imaginas. ¡Como francotiradores! Le alcanzan a un conejo a 40 metros".
Ya sabemos que alguna antepasada de Gattuso, calabrés de pura cepa, debió de entretenerse con un feriante gitano de paso:

"El estilo gitano del fútbol es ser un combatiente: no dar nada por
perdido, morder, ir a por cada balón hasta morir en el campo" (¿Y si Gerrard fuese caló?)
Ya sabemos dónde van las camisetas que intercambia tras los partidos:
"Mi familia vende en los mercadillos. Prêt-à-porter femenino [Juro que en la entrevista original dice "mercadillo" y "prét-à-porter"]. Mi suegra también. Toda la ropa que regalan o que llega a mis manos se la doy para que la venda en los mercadillos".
Y ya sabemos el porqué del éxito del póker on line:

"A un colega mío le propusieron jugar una partida de póquer. No tenía dinero y le prestaron 40 euros, para que jugase, por generosidad, pero era una partida en serio, con escopetas de cañones recortados colgadas en la pared. A los gitanos les gusta hacerse respetar, pero luego tienen un corazón enorme"



jueves, 7 de mayo de 2009

De Jerusalén a Londres pasando por Roma

Por Johan Einstein / Desde Jerusalén
La semifinal de la Champions entre el superbúnker Chelsea y la alegre maquinaria blaugrana ha sido uno de los programas televisivos más vistos en los ultimos meses en Israel. Y gracias a Dios, Alá o Yahvé, sin los comentarios de un locutor vendiéndonos películas o series de relleno antes de un remate o un córner. Tiene sus ventajas no vivir en España y sufrir a los nuestros mezclando goles con autobombo en directo.

Israel. 6 de mayo 2009. Noche cálida y prometedora. Las calles, semidesiertas; los bares, llenos- en su mayoria a favor del Barça, que cuenta por estos lares con una potente peña- y las discotecas abriendo antes para acoger noctámbulos futboleros. Y 2.000 israelíes en las gradas del pijo club londinense. !!Dos mil!!

Desde el presidente de la Federación Avi Luzon hasta el seleccionador nacional, Dror Kashtan pasando por taxistas, empresarios o dentistas que pagaron una buena fortuna para viajar a Londres y presenciar a su equipo. ¿El del magnate judío Abrahamovich? No. El Barça.

Leo Messi I, santo padre

Las agencias de viaje en Tel Aviv informan de que han llegado centenares de solicitudes para la final de Roma. Entrada+viaje+noche en hotel, por un precio de entre 2000 y 2500 euros. Aunque no hay muchas entradas a la venta, les aseguro que irán muchos de estas tierras. Y allí en el circo romano se enfrentarán a un dilema existencial. No el del conflicto con los palestinos o el de un Irán nuclear cuyo presidente se excita cada noche soñando con la destrucción de Israel.

No, estoy hablando de decidir a quién quieren más, si al Barça o al United, sin duda los dos equipos más populares en Israel. Solo comparables a la primera religión del país: el Maccabi Tel Aviv de baloncesto. Aunque la numerosa colonia argentina en Tierra Santa, cuyo Santo Padre es Leo Messi I, inclinará la balanza a favor de los de Guardiola.

Algunos analistas israelíes se atrevían hoy a criticar al Barça de ayer, cachondeándose por aquello del "equipo del siglo", tras el glorioso 2-6 del Bernabeu. Pero el pueblo era y es del Barça y soy testigo por los gritos escuchados tras el golazo de Andresito.

¿Los palestinos? Del Barça en su gran mayoria y solo hace falta escuchar la narración en árabe en la cadena Al Jazzira.

Contra el Chelsea, palestinos e israelíes gritaron juntos de júbilo. Algo es algo.


Chelsea, a kind of blue


Por John Wyatt
Hay equipos cuyos referentes son estrellas rutilantes, otros cuya brújula está en un sistema de juego definido, algunos se refugian en la personalidad de un entrenador, otros que son presidencialistas. Y luego está el Chelsea, un equipo antipático que ha forjado su leyenda en la brega y que tiene como santos a futbolistas que prefieren el tambor a los violines. Dennis Wise, un auténtico picapiedra, un mediocentro en la mejor tradición de las islas, es el más famoso de todos ellos.

Para entender a sus aficionados hay que darse antes una duchita de realidad. Se han escrito muchas cosas sobre el Chelsea: algunas son verdad . La mayoría, no. Pocos equipos están tan maltratados por los tópicos.

El primero es el que desprecia a los de Stamford Brigde por no ser uno de los llamados «conjuntos históricos de Inglaterra». Falso. Fue fundado el 14 de marzo de 1905 en el pub The Rising Sun. Desde que en 1955 ganaban el primer título de liga, los londinenses no han parado de llenar de entorchados su sala de trofeos, entre ellos varias recopas de Europa.

Otro mito: el Chelsea es antipático porque es el equipo de los nuevos ricos. Verdadero, tan verdadero como que el Liverpool y el Man United, el City, el Newcastle, el Fulham... Todos pertenecen a magnates de la comunicación, del petróleo, de la construcción o de todas estas cosas a la vez y no se les ataca por ello.

Tercero, el Chelsea nos cae mal porque nos cae mal Mourinho. Mala excusa: el portugues ya no está, y ni su ego ni su verborrea son mayores que los de Ferguson, un dinosaurio bebedor e irrefrenable apostador a los caballos, Wenger, otro que parece que ha inventado la penicilina en sus ratos libres y, por supuesto, nuestro entrañable Rafa.

Cuarto bulo: el Chelsea es un equipo sin afición. No hay tipo en la isla que sea del Chelsea, sólo los ricos que no tienen ni idea de fútbol y van en Ferrari al campo con sus novias pijas y busconas vestidas de Chanel. Nada menos que 42.500 de estos burgueses londinenses se citan cada dos semanas en Stamford Brigde para hacerse pasar por fans del equipo de Roman Abramovich. La realidad es que la mayoría de su público viene en metro de las áreas obreras de Hammersmith y Battersea y es muy fiel: este estadio tiene la tercera mejor media de asistencia a un campo de fútbol en la Premier.

Con ese yugo implacable de la leyenda negra sobre sus cabezas, es comprensible que los inexistentes hinchas del Chelsea sean de los que aplauden el sudor y veneran el músculo por encima de todas las cosas. Vejados, incomprendidos, ninguneados, entienden su juego como una defensa de sí mismos. Luego entiendes como pueden orgullecerse de Dennis Wise, un enano con cara de pitbull rabioso que pateaba, insultaba, escupía, cabeceaba y mordía a sus rivales. En España lo conocimos cuando, en una Supercopa contra el Real Madrid, realizó una entrada de tarjeta a Savio, después le pateó, le llamó algo cuyo significado sólo conoce la working class del norte de Inglaterra y le mordió una oreja.

Sí, el conjunto más odiado de Inglaterra y alrededores se ha atrincherado en sus esencias, representadas por gente como Ted Drake, el técnico que cambió su suerte en los 50 golpeaba literalmente a sus jugadores antes de salir al campo. O Tommy Docherty, el entrenador que impuso un régimen militar para conseguir el ascenso a la Premier en 1962. O Terry Venables, el gran capitán nacido de su propia cantera. Y qué decir de John Terry, el último de una larga estirpe de soldados a contracorriente.

Si no hubiera sido por el Barcelona y un arbitraje cuanto menos discutible, este año hubieran disputado su segunda final consecutiva de Champions. Algunos dicen: se lo merecen por su fútbol rácano, por su pijerío, por esas camisetas azules, por que tienen muchos negros en el once. Ante esta postura, los blues no tienen otra opción que seguir cavando su trinchera bien profunda, apretar los dientes y seguir luchando. Equipo de ricos, antipático, sin afición, que adora a cuatro picapedreros.

Creo que empiezan a caerme bien.


miércoles, 6 de mayo de 2009

El hombre de la terminal

Por Sebastián Dulbeca
Que si el número de encuentros por temporada (más el stage veraniego) es inasumible para un jugador de élite.

Que si los choques internacionales representan para los clubes la versión balompédica de la gripe porcina.

Que si la convocatoria para el partido de turno debe desgastar al futbolista lo menos posible (Guardiola: ¿estratega o cofrade del puño?).

Para remendar opiniones aparece el hombre de la terminal: Roberto Bishara.

Defiende al CD Palestino (Chile). También a la selección de los territorios ocupados. Nunca ha escuchado a ras de césped el himno de esta Champions con podómetro (un abuso de la estadística), al que haría regurgitar bips si registrase, además, los desplazamientos áereos.

Desde hace ocho años recorre los 13.198 kilómetros (a vista de Google Maps) que separan Santiago de Chile de Tel Aviv. A menudo le espera otro enlace casi intercontinental (¿Nepal? ¿Singapur?). Y las pesquisas tirando a inquisitoriales de la Policía israelí. "En octubre me retuvieron tres horas en el aeropuerto. No querían dejarme entrar. Decían que cómo venía a jugar con la selección, si Palestina no existe".

El tránsito profesional de este lateral izquierdo por el Viejo Continente se reducía a unos cuantos-bastantes transbordos en salas de embarque. Hasta esta noche. Palestina disputa su primer partido en Europa.

De entrada se impone lo simbólico: el amistoso contra el FC Bruselas (Segunda división) conmemora el 60 aniversario de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Pero el éxito merece ser prolongado más allá de los 90 minutos reglamentarios. Pese a que las autoridades belgas hayan designado el encuentro como de alto riesgo.

Sólo un enfrentamiento encarnaba a día de hoy el reconocimiento como estado que niega Israel y sí concede la FIFA. Fue otro amistoso (con parecido dispositivo de seguridad y Blatter presente). 26 de octubre de 2008. 1-1 contra Jordania en el estadio Faisal Husseini de Al-Ram. Palestina por fin ejercía como equipo local. Adiós al exilio en el Golfo Pérsico.

Bishara fue entonces el único futbolista del combinado no nacido en Gaza ni en Cisjordania. "Sentí emoción de jugar allí y orgullo de representar a los palestinos de fuera". Casi medio millón en su natal Chile (se dice que "en cada rincón hay un baisano"). La comunidad más numerosa fuera del mundo árabe. El impulso fundacional del CD Palestino, un club modesto capaz de pelearle el Clausura a Colo Colo el pasado diciembre y que cuenta entre sus seguidores con el Conde-Pumpido local.

Otros como Bishara han renunciado a la camiseta de su país (en 2002) para vestir la de sus ancestros. Reinvindicación en lugar de visibilidad. Hay está el documental Sueños de gol sobre el propio caso palestino-chileno. O la declaración de intenciones del argentino Darío Cvitanich: "No renunciaría a Croacia ni aunque me llamase Maradona”.

Bishara se impone un desafío ("ayudar al pueblo palestino a lograr sus derechos y su Estado") para combatir el cansancio. Dice volar "con mucho gusto" hasta donde tal reto exija. Con suerte consiguen sus compañeros (con ellos se entiende en inglés) el permiso de Israel para entrar y salir de su propia casa los días de competición. Él ya ha visitado 35 países en dos rondas de clasificación para el Mundial (Alemania y Sudáfrica), Juegos Olímpicos (Atenas), Copa asiática...

De semejante periplo recuerda: "Estábamos concentrados en Egipto para cuando falleció Yasir Arafat en París. Trasladaron allí su cuerpo antes de enviarlo a Palestina. Fue muy impactante". En otra ocasión iba para jugar a Qatar y tuvo problemas con el visado. "Me deportaron a Alemania y pude regresar a los dos días".

Bishara no se cansa de repetir que "el fútbol tiene más fuerza que las balas" y que su deporte en Palestina "es una vía de escape y un medio para decirle al mundo que existimos". Para el Israel-Palestina, por desgracia, todavía falta. Reciclando una ya de por sí reciclada campaña electoral, ahora el partido se juega en Europa.


martes, 5 de mayo de 2009

COI: menos samba e mais trabalhar

Por Sole Leyva
Viven como quieren. Un recorrido de cuatro semanas por cuatro ciudades dispares del mundo –Chicago, Río de Janeiro, Tokio y Madrid- donde son tratados como reyes. Tienen recibimientos de jefes de Estado. Les dan la bienvenida los presidentes de Gobierno del país en cuestión -menos Obama, listo él-. Se les agasaja, se les lleva a los mejores hoteles y restaurantes, y todos a su alrededor les hacen la rosca. Está “to' pagao”. Si lo hubiera sabido de canijo, de mayor habría querido ser un miembro del grupo examinador del Comité Olímpico Internacional, llamado CIO por algunos en vez de COI por no se qué razón lingüística.

Cuatro de ellos le han cogido gustirrinín al asunto y este año repiten como detectives olímpicos, entre ellos Nawal El Moutawakel, la jefa de los otros 12, dos veces oro olímpico en 400 vallas. Ahora están en Madrid, pulsando la corazonada de la candidatura de Gallardón, su particular M-30 de esta legislatura.

Su labor es muy sencilla. Toman nota de lo que exponen las candidatas, y luego le pasan un informe a los 116 miembros del CIO (o COI, perdonen) que tienen derecho a voto. Su informe no es vinculante, y tampoco tiene un peso excesivo tal y como está el Comité, con tanta intriga y pasilleo, según admiten desde alguna de las candidatas.

La decisión del 2 de octubre en Copenhague más tiene que ver con las influencias diplomáticas y los intereses económicos que con las instalaciones, el medio ambiente, el transporte, el apoyo popular o el legado que pueda dejar en una ciudad los Juegos.

Para que vayan pisando por alfombra roja todo el día, la candidatura de Madrid’16 se ha dejado la friolera de 800.000 euros. Los examinadores se hospedan en el lujoso Hotel Villa Magna, hay cáterings todo el día, tanto para ellos como para la prensa, y a saber qué más. Los del CIO se limitan a tomar notas y hacer preguntas. No trabajan mucho, la verdad, para eso son expertos olímpicos y ex deportistas. Algunos incluso celebran su suerte en la vida bailando, como se vio a algunos de los talluditos de la expedición en Río de Janeiro, donde degustaron la samba brasileña gracias a unas podencas de infarto. Luego dijeron que la candidatura de Río les había dejado buen sabor de boca. Nos ha jodido.

En Madrid, para respetar también los tópicos, tiramos ayer de flamenco, que no es lo mismo ni se le parece, pero, oye, queda muy propio. Los medios de comunicación, entretanto, arriman el hombro. Se pone sordina a lo malo y se magnifica lo bueno. La objetividad parece quedar al margen. Y es que los medios, como empresas que son, saben que si llegan los Juegos a Madrid en octubre, con un saco de millones bajo el brazo, se puede pillar tajada.

Aunque el apoyo popular a la candidatura es de más del 80% -se supera con creces al del resto de candidaturas- todavía quedan unos pocos madrileños con un poco de cordura, que denuncian que esto de los Juegos es muy bonito, pero lo importante es fomentar el deporte y cuidarlo, y muchos ahí se sienten maltratados. Con razón: privatización de polideportivos públicos, canchas destrozadas desde hace años donde los niños regatean surcos, polideportivos sin agua caliente o escasos kilómetros de carril-bici que a veces hay que compartir con hormigoneras. Son algunas de las olímpicas excelencias de este Madrid.

Eso no lo verán mañana en la visita los miembros del CIO. Aunque poco importa. La decisión será pura política y good feeling, y ahí nuestros don Juan Carlos y parienta, que ya han anunciado que estarán en Copenhague -en la anterior elección sólo fue la Reina- tienen las de ganar. Tienen empatía con el CIO. Saben lo que es vivir como reyes.

Caniggia y Marbella, maldito matrimonio

Por Lola Dirceu
Sigue siendo un rubio guapo con mala hostia, un canalla tan cegador como ese sol que remuerde la conciencia cuando sales de un after. Mantiene sus facciones de rufián del área, con cara de pocos amigos y muchas novias. Este malandro con piernas de velocista aún es venerado como un semidios en Argentina (siempre a la sombra rizada de Maradona) desde su gol a Brasil en Italia 90, chicharrito que, a la postre, hizo subcampeones a los albicelestes.

A nivel de clubes pasó por River, Verona, Atlanta, Roma, Boca Juniors, Benfica y Glasgow Rangers hasta su retirada en Qatar, donde pagan la jubilación con petrodoláres y mármol. Con el adiós, encaminó, una vez más, sus pasos hacia la mala vida, que es la que vida que mola hasta que la salud te recuerda lo contrario.

Claudio Canniggia, 42 años a todo meter, el killer de melena barriobajera, el Pájaro cabrón, la diadema más terrorífica del fútbol mundial se refugia en ese billete falso de 500 euros llamado Marbella. Busca reposo para su mente y su escurrido cuerpo, castigado por el lado salvaje de las malas compañías y la tendencia a la autodestrucción que todo buen romántico ha de tener. En cierta ocasión me cité con él, ya hace un par de Ligas. Merodeaba por el Ocean, un chiringuito glamouroso en la playa de La Siesta que despliega camas, en vez de tumbonas, para los que se acuestan de día.

En ellas, las pibas se deslizan por la entrepierna la Visa de guiris incautos que piensan que han ligado. No pidas tinto de verano, sino una lluvia dorada de Möet Chandon. Allí no suenan los Estopa sino un diapasón de chunda chunda perfecto para follar. Jamás te sientes solo: mozas de todos los colores y sin edad para casi nada, gente intoxicada por el insomnio y pandillas union jack con la quijada a tres millones de revoluciones se harán tus coleguillas a la sombra de las bibliotecas de Puerto Banús.

Caterva de golfos

Allí mismo, entre los chapoteos sexuales de la piscina comunal, traté, sin suerte, de platicar con Claudio. Tras una espera nada aburrida, Mariana, su esposa, llamó para dar largas, para disculparse, para reírse en mi careto, en dos palabras. Tras torpes explicaciones, se confesaba entre líneas: Claudio se había pirado del lugar farfullando que necesitaba descansar, que desconfía de la prensa, que no le molan los periodistas, que pasa de esa caterva de golfos con ganas de hincar las fauces a cualquier cadáver en descomposición... bla bla bla bla.

Tenía razón. Mea culpa. Quizá fui a meter los hocicos en el descanso del guerrero, a comprobar de primera mano su presunta decadencia con la excusa del probable advenimiento de Maradona como seleccionador argentino. Luego me enteré que, durante un largo periodo, peregrinó a la capital a purgar culpas, excesos. Espero y deseo sinceramente que encuentre la calma, y que la recua de aduladores que rebobinan sus proezas para tener barra libre y paella gratis, se corten un poco, que no le sangren, que no intoxiquen más su desequilibrado equilibrio, joder.

Con el brillo aúreo de su cabellera, me viene a la cabeza la maldita alineación de los que no supieron poner un digno the end al metraje de su carrera: Canito, Julio Alberto, Sergio Marrero, Gascoigne, Sandokán Juan José, un tal Maradona...



lunes, 4 de mayo de 2009

Pan Bendito: con 'flow' pero sin luz

Por Sebastián Dulbeca
La obsesión olímpica de Madrid cabe en una caja mágica. Para otras cuestiones deportivas menos grandilocuentes (y de mayor interés público) queda sitio bajo la alfombra.

Pan Bendito es un barrio del sur de Madrid relativamente anónimo. Se podría definir por oposición. Vive ajeno a la efervescencia (del tipo que sea) con la que mercadea la ciudad. Desconfía de los prejuicios. Resulta invisible para el turista. Y hasta para la propia Administración. Seis meses lleva sin luz su campo de fútbol. Un "estado de abandono" y una situación "lamentable" que fueron denunciados ayer por Izquierda Unida. Y no es lo peor.

"Aquí no hay ni columpios": Juan Manuel Montilla, El Langui. Residente. Delegado en su momento del Besolla FS. Voz del hiperrealista grupo La Excepción. Portavoz de urgencia (se agradece) un domingo por la tarde. "No estamos dejados de la mano de Dios porque él no tiene culpa, pero sí del ayuntamiento".

Panbe resiste como buenamente puede. Numerosas aceras reventadas. Una red de alcantarillas sin protección (el hijo del cantante cayó por uno de esos huecos; por fortuna, salió ileso). Un cruce de calles sin semáforo en el que ya se ha producido algún accidente mortal.

Y luego están las instalaciones de la Avenida de los Poblados. Pistas de fútbol, fútbol sala, balonmano, patinaje, parque infantil y gimnasio para mayores. Las más utilizadas de Carabanchel.

Desde octubre no ofrecen servicio ni por la tarde ni por la noche. Es imposible. Las placas solares y el cableado eléctrico fueron sustraídos. Se puso la pertinente denuncia y se comunicó a la Junta Municipal. En todo este tiempo no se ha producido actuación alguna.

"La Junta sólo recomienda a la Asociación de vecinos que notifique la situación en comisaría para que comience cuanto antes la tramitación del seguro", ha criticado Ángel Pérez, portavoz de IU, en declaraciones a Europa Press. Hay más de 600 personas afectadas. Sin agua caliente. Sin iluminación no ya en el polideportivo, sino en todo el perímetro. "Es un foco de inseguridad", advierte Langui.

Discriminación

La historia viene de lejos. Ejecutadas dentro de los Planes Especiales de Inversión de Carabanchel, las obras sufrieron un primer robo a los ¡30 días! de su finalización. Permanecieron cerradas cinco meses. Luego reabrieron durante casi un año.

"Cuanto más se tarde en intervenir, mayor será el deterioro y mayor también la inversión", insiste el todavía reciente ganador de dos Goya, quien habla por teléfono y en Radio Taraská (programa 108) de diferente trato. "Es una vergüenza. En la maqueta del proyecto original había hasta piscina. Se pidieron vallas y vigilancia y nos dijeron que iba a parecer una cárcel. Pues bien, a menos de 50 metros de aquí mismo, en el Parque de Las Cruces, se han puesto en marcha otras instalaciones con todo eso y césped artificial".

Pérez prefiere tirar de ironía: "Los vecinos de Pan Bendito están de enhorabuena. Pese a la negligencia del ayuntamiento, con el horario de verano tienen más tiempo para programar y disputar las distintas competiciones". Y a El Langui, futbolero a tope pese a tener semiparalizados brazos y piernas por una minusvalía de nacimiento, se le vienen a la cabeza los 11 años que él y su gente del Besolla FS (con Gitano Antón de portero hasta 2001 y cinco títulos en la buchaca) disputaron la liga municipal.

Nos gastamos dinerales y se lo llevan muerto,
al jugar en esta liga mierda de ayuntamiento,
suscribirnos cada año nos supone un jornal,
p'a que luego, desgraciao, esté tó el campo agrietao...

Pd: el videoclip se iba a grabar en Polideportivo La Mina de Carabanchel, donde solía jugar sus partidos el Besolla FS. No les dieron permiso. Tuvieron que irse a Alcorcón.

domingo, 3 de mayo de 2009

'No kangaroos in Austria', sólo tarta y besos

Por Pedro Sousa
Enviado especial
De Austria recordaba el 9-0 que le metió España en Mestalla, los conciertos de música clásica de Año Nuevo, el piñazo que se metió Jörg Haider con su Mercedes el 11 de octubre del año pasado y alguna banderola pegada en los coches (líneas rectas, por favor, tipo Volvo) de los austriacos playeros que visitan España.

Me intrigaba saber cómo sería un país lleno de austriacos playeros, el mismo país en el que España tocó la gloria y yo pude verlo en mi casa. Se nota que no ganaron ellos. Las empresas, las galerías, los aparcamientos, las calles periféricas... parece que han cerrado o están a punto de hacerlo. Puede pasar una hora sin que entre nadie a un supermercado y es fácil ver calles de 300 metros sin un solo bajo comercial. En todo esto encuentro gran parecido con el Berlín de hace cuatro años. De hecho, las referencias entre ambas ciudades son constantes.

Puede que Viena y Austria tengan un problema de identidad. Así, por encima, Austria parece un país perfectamente anexionable. Cierto que las calles del centro están más animadas, la comida no es tan cara (o en España lo es demasiado) y algunos pubs se ponen hasta arriba de gente bebiendo cerveza. Los austriacos son serios y no les gusta mucho la gente de fuera. Hablan bajo o no hablan. Un andén del metro en silencio, un aeropuerto callado. Camisetas con el lema No kangaroos in Austria triunfan entre el turisteo, copado por japoneses, italianos y alemanes.

Sorprende que se haya puesto de moda el mismo perfume entre los autóctonos, notas intensas, agradables emanaciones tirando a amargas, precisas, pero saturan cuando en un par de días adviertes que todos los vieneses, niños, mujeres y hombres, se rocían el cuello con la misma pócima.

Hay un lado muy bueno, interesante. Puedes ver la Stephansdom, aunque si te vas de Viena sin verla tampoco ocurre nada. Puedes ver el Hofburg, el Belvedere, el Palacio de Schombrüm, la Staatopera, el Museo de Bellas Artes o montarte en la noria de El Tercer Hombre y sentirte Harry Lime por unos instantes (featuring John Wyatt).

Pero si tuviera que escoger un monumento no sabría con cuál quedarme. No hay que tirar monedas a una fuente de mármol ni subir en ascensor a lo más alto de una torre de acero. Los únicos tópicos de Viena son la sachertorte (tarta de chocolate) y El Beso de Gustav Klimt, y con ambos puedes deleitarte sin sufrir ningún colapso.

Para los españoles hay otro tópico desde junio y tiene nombre de jugador austriaco: Ernst Franz Hermann Happel. Y ahí no vale nada de lo de arriba, porque el Ernst Happel está en el Prater de Viena pero podría estar en cualquier otro rincón de Europa. El campo asoma perdido en un mar de bosques y praderas regadas por el Danubio. Un óvalo resplandeciente con estructuras de acero en lo alto que huele a césped y ha comenzado a segregar historia. El ejemplo de cómo un gol puede convertir un conglomerado de hormigones y hierros en templo.

Por algún sitio estarán grabados un 0-0 con penaltis, un 3-0 y un 1-0 con copa. Ahora sólo hay silencio. El Ernst Happel respira convertido en monumento, ahí, anclado en la historia del fútbol y con el contador sumando años. A dos horas de peregrinaje del centro del Viena, aunque haya una línea de metro que llegue hasta la misma puerta. No hay alergia al polen que te pare. No ladran los perros. No hay alemanes mirando. Hasta aquí, señores, hay que llegar caminando.

viernes, 1 de mayo de 2009

Libres y directos: Juande

Lola Dirceu
Ay, Juande Ramos, ramos de flores que brotan en medio de tu orto. Menuda chamba la tuya. Coleccionas milagros desde que Palop rematara ese córner imposible ante el Shaktar para luego conseguir la segunda UEFA. ¡Sigue, sigue sputnik manchego! Encomiéndate a la Virgen de la Soledad de tu natal Pedro Muñoz. Llegan las elecciones del Madrid y ni ganar la Liga te salva de engrosar las listas del paro. Pide curro en el Espanyol. Se va a salvar y en Montjuic te adoran. O llama a Del Nido. Seguro que te pone a barrer las pipas de Nervión. Si sube el Rayo, los Ruiz-Mateos estarían encantados de que aTRAPAras al Barça. Mi consejo: vuelve a Londres. Pero a recoger vasos en discotecas, a ver si pillas algo del beri guel, zank yu.

John Wyatt
Hace años tuve una novia del pueblo del tal Juande. Era guapa. Ana, creo que se llamaba. De esas tías que comen en tu mano. Que te acompaña a todos sitios. Que adopta todas tus aficiones como si fueran suyas. Si querías ver el fútbol, ella era la hincha número uno aunque en el fondo lo odiase. Si querías acostarte con ella, antes de que parpadearas ya estaba desnuda en la cama. En muchos aspectos era la chica ideal. Dos meses después conocí a María. El principio me resistí a dejarlo con Ana. ¿Cómo va a uno a prescindir de algo que funciona? Además, María era caprichosa, borracha, ligera de cascos, a veces insoportablemente tonta, culona y un poco bipolar. Pero para ponerme como una moto sólo necesitaba guiñarme un ojo. Me quedé con María, claro.

Miguel Bujalance
Un hombre que ha entrenado al Alcoyano está destinado por mandato divino a la dirección del Real Madrid. Para entrar en un grande se necesitan enemigos y puntos de inflexión. Juande ya luce sus medallas de general de trincheras plenipotenciario y heridas de guerra llenas de pus. Tuvo una trayectoria mediocre como jugador y descendió al filial del Barcelona a Segunda B. ¿Quién hubiera apostado por su entrada en Chamartín cuando allí sólo quieren entrenadores sulfatados de Armani o ex jugadores de verborrea monosilábica? Tuvo que irse acusado de traidor del Sevilla y ser expulsado de Londres por un motín de jugadores de barriga cervecera. No hay que olvidar que metió al Rayo en la Copa de la UEFA, cosa más difícil que ganar una Liga con el Real, y que ha conseguido ganar 18 partidos jugando fatal. Yo le renovaría por 10 años.

Rocheteau
Como el "hijo de puta" predilecto de Kissinger, Juande es el mandao a quien dijeron que tenía que parecer un accidente. Y lo está niquelando. La víctima ya se le ha metido en el callejón... Os miro con envidia: vivís este juego como una barra libre de ostras y rabonas, como una velada de oropel en La Scala. Seguro que vais con pajarita y charoles "caminando a Chamartín". Yo no puedo. Para mí esto es una jodida guerra. Hay que ser mejor, sí. Y también más fuerte. Si fuera soldado y tuviese que mirar en el túnel con ojos necrófilos las rayas blau y grana, si escuchase la arenga prepartido como los escoceses a Braveheart en Stirling, preferiría que mi culo dependiese de un sargento silencioso, leal y con quijada de barrenero. No de un Kennedy fashionista que bebe el café sin levantar el meñique.

Sebastián Dulbeca
En la academia de Correcaminos más resultadistas de la Liga preside el retrato del hombre que despachaba el buen juego con un latiguillo de Larra. Así de amargo es el trance de la prometida excelencia a la excrecencia en la que estamos. Lo que sorprende es que no se abufande con espino a tanto candidatable con ojitos Norit para quien ha reducido al Madrid a un buche de dormidina. Bastante sufrí a Capello un año de carné como para aguantar más a su compiche. Casi apetece que el Barça remate el fandango. Entonces su mejor idea habrá sido inventarse a Palanca. Perdón: a Marcelo. Con un botellazo de Moët & Chandon celebraré en casa su marcha. Para él los potitos.

Sole Leyva
No me cae bien Juande ni me gusta su fútbol. Hace un porrón de años, cuando era la becaria pringá de una radio madrileña, me tocaba cubrir al Rayo, el tercer equipo de Madrid por entonces. Sacarle un titular era como encontrar una virgen en el New Garamond: un reto imposible. No había nada en él que resaltara. Era plano como Castilla, mohino, soso. Apenas ha evolucionado. El personaje se asemeja a su filosofía de juego. Ramplona, reservada, escéptica, aburrida, de las de no me mojo no vaya a ser que. Le reconozco el mérito con el Sevilla y ahora la remontada, pero no apoquinaría un euro por ver a sus equipos en esa TDT de pago que barrunta Roures. No lo quiero ni como periodista ni como aficionado. Si fuera del Madrid y me ganara la Liga, silenciaría como una puta mis reservas y pediría su renovación.


Halftown

Cuando me preguntaron si Juande debería seguir, pensé: si yo fuese él, ¿querría? Rotundo no. Tras perder parte de su crédito en el Tottenham, ha firmado una estadística brutal en el Bernabéu (18 victorias enlos últimos 19 partidos). Los libros no recordarán el juego ramplón, los partidos en el alambre o los remiendos sobre la bocina, sino los 54 puntos sobre 57 posibles. ¿Que le aguardará entonces? Un nuevo presidente con promesas probablemente irrealistas, posiblemente surrealistas. Casi seguro 2010 será de transicion para el Madrid. Contra un Barca con la maquinaria engrasada, volverán las urgencias y ansiedades, tan intrínsecas a ese club. Ferguson y Cruyff pasaron las tres primeras temporadas en blanco. ¿Se podrá permitir el próximo mandamás madridista siquiera una? Pocos han sabido salir de allí por la puerta grande. Aprovéchalo Juande.

Nick Panzeri
El cortoplacismo de la mayoría del madridismo explica la cada vez mayor brecha con el Barça. Los resultados, como el dinero fácil, tienden a confundir a sus beneficiarios. A la larga, tienen un efecto perverso. La renovación de Juande sólo puede concebirse mirando la tabla de resultados, pero se cae por su propio peso cuando se ven sus partidos, marcados por un planteamiento cobarde, decisiones demagógicas y un torpe manejo del vestuario. El Madrid necesita de un proyecto serio. Que mire no al próximo domingo, sino al próximo año. Y él ha demostrado en su carrera poca capacidad para hacerlo. Sólo en el Sevilla (y algo en el Rayo, donde jugó Uefa por fair play, no por juego) fue al ataque, pero porque se encontró con un equipo formado y un director deportivo (Monchi) que ejercía. En el Barça B todavía se acuerdan de su calamitosa temporada. En el Betis, de su persecución a Denilson de la mano de Lopera la noche de Halloween. En el Tottenham sólo dio juego a los tabloides.

Pedro Sousa
No sé si está o existe. Tiene cara de cantaor flamenco, rostro de vivir de lunes a sábado en lo alto de un tractor y pasar los domingos en capilla. Da igual, dirige bien al Real Madrid, a la vista está. O no tanto, porque gravita sobre el campo como un fantasma. Sale desde la penumbra del banquillo y da órdenes con pena. Puede morirse delante de un micrófono diciendo obviedades. El tiempo dirá qué parte de la temporada se debe a sus conocimientos tácticos y qué porcentaje es directamente heredera de la fe que mantienen los jugadores. La afición no le está exigiendo juego y el vestuario sólo utiliza las espadas para acabar con el contrario, pero el fútbol a trompicones acabó con Capello y Schuster y no creo que tenga un hueco en el libro de las bienaventuranzas de Florentino. Hay una parte oculta que tampoco me agrada, y tiene que ver con su faceta de entrenador / nuevo millonario: página web oficial, asistente personal, gabinete de comunicación propio... Como si el tractorista se hubiera comprado, a escondidas de sus vecinos, un pisito en Hollywood.