viernes, 18 de junio de 2010

John 3:16 o nostalgia de una pancarta

Por Lola Dirceu
El Mundial de México 86 fue el del slalom y la mano de Maradona y el del penalty errado de Eloy Olalla. Para mi memoria, también fue el de una curiosa pancarta detrás de la portería que decía, lacónica, "John 3:16". Mi hermano y yo buscábamos el cartel en aquellos partidos de madrugada, intrigados por qué significaría aquel críptico y breve aforismo elaborado con grandes letras. El cartel parecía tener el don de la bilocación, en plan Santa Teresa, y se asomaba en Querétaro, en Puebla y en DF, simultanea y mágicamente.

En mi ignorancia infantil, imaginaba que era un mensaje cifrado que un espectador mandaba a un colega del tipo “Juan, a las tres y cuarto pasadas” (no había móviles para quedar a la salida, obviamente). También creí que era del plan “Mamá, no me esperes a cenar” o “El examen de mañana me la suda”, chascarrillos hechos con un colega para salir en Canal+ y pintados con rotulador de esos que al final de tanto "pintar pintar pintar sin parar" ya no pintan.

Con el tiempo y dosis de Google, di con el menda tras la tipografía casera: le apodan el Hombre Arco Iris, aunque su verdadero nombre es Rollen Stewart. Su cartel fue visto en Olimpiadas, Mundiales, la boda de Carlos y Diana, el Papa en Alaska, la Superbowl, el ascenso del Amurrio y la coreografía de girasoles de fin de curso de mi sobrino. Es todo un icono en la cultura pop de las barras y estrellas, y su vida ha sido objeto de análisis en el documental de Sam Green The Rainbow Man.

Micrófono de la Cope

Con el pelo multicolor y a lo afro cual micrófono de la COPE y sus camisetas de Jesus saves you a lo Kaká, Rollen inauguraba la figura del aprovechao que se había dado cuenta del filón que se abre al parecer de gañote en televisión por la vía de la pesadez.

Pero al contrario que el soplapollas de Jimmy Jump, Rollen se quedaba tranquilito en su butaca, logrando audiencia sin tener que burlar a los seguratas de campo. Lo suyo se difundía por esos canales de Dios muchos años antes de que los streakers menearan pene y escroto y reventaran la Premier por los tupidos campos de la Reina Isabel. No ponía barretinas a los jugadores. No ponía escupularios como flores hawaianas ni pegatas de la fiesta de la Banderita. Lástima que luego a Rainbow Man (66 años) se le fuera la olla y ahora cumpla prisión por intentos de secuestro, disturbios y mil desbarres ejecutados por los tipos que pierden la chaveta de tanto pensar en el Altísimo.

Porque, tan ta ta chán, la pancarta del colega Rollen se refería al versículo del evangelio de San Juan que proclama lo que sigue: “Y porque Dios que tanto amaba el mundo, entregó a su hijo, de modo que quienes creyeran en él no morirían, sino que vivirían eternamente”.

Si algún publicista de Nike se hubiera dado cuenta, habría tenido el spot para el Mundial hecho. Un iluminado detrás de la portería implora una señal del cielo, un dios que entrega a un genio del balompié a una humanidad aburrida (Messi, Cristiano Ronaldo o algún brasileño) y un vulgo fanatizado y feliz vive por los siglos de los siglos enganchado al fútbol por obra y gracia del astro enviado desde el firmamento. Y eso que a la selección de Brasil ya le han avisado los orondos de la FIFA que no miren al cielo en plan religioso (¿se percataron de la comedida celebración de Maicon al marcar a Corea del Norte?) cada vez que perforen la demoniaca portería contraria. Jesús...

5 comentarios:

  1. Sí, yo me acuerdoooooooo!!!!!
    Estaba por todos lados la famosa pancarta...
    (Gracias por explicarlo, te has currado este post) Jorge.

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  2. jajajaja hay un capitulo en los simpsons que sale Rainbow Man con su cartel jajajaja cuando homero esta en el manicomio y se hace amigo de un loco que dice ser michael jackson... que bueno eran los simpsons, lastima que ya no!!!

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  3. Ese cartel estaba en todos los estadios del Mundial. O había varios en todos los partidos, pero el JOHN 3:16 estaba siempre presente

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  4. Ese cartel estaba en todos los estadios del Mundial. O había varios en todos los partidos, pero el JOHN 3:16 estaba siempre presente

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  5. Jejeje. Veo que no soy el único que se comió un tiempo la cabeza con esta referencia. Saludos a todos.

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