miércoles, 27 de mayo de 2009

Carrick: el chico que creció demasiado

Por Rocheteau
Un entrenador español, para demostrar su tesis de que los ingleses inventaron las reglas del juego pero no tienen ni idea de táctica, me preguntó:

-¿Cuántos mediocentros ingleses de primer nivel conoces?
-Carrick
-Vale. Pues es el único.

Ese "único", un tipo de 1,85, cabeza cuadrada y tinte lechoso, será la empalizada frente al triángulo pigmeo de las Bermudas que traza el Barça en la mediapunta: Iniesta (1,69), Xavi (1,70) y Messi (1,69).

Las hormigas bailarinas del Barca intentarán pasar entre las piernas de Vidic (1,88), Ferdinand (1,91) y Carrick, como Tyrone Bogues entre las de Sabonis en el Mundobasket 86. Será un duelo de altura. Y un duelo de alturas

Michael Carrick nació en Wallsend, un trastero del norte inglés donde la única luz diurna la despiden los neones de las camionetas de Fish & Chips. En los campos de fútbol de la zona, la pelota acaba el partido necesitando una caja de ibuprofeno. Y el único modo de brillar cuando se juega por los aires es metiéndola en la red. Eso hacía Michael.

Su fama como delantero centro se extedió por toda Inglaterra. "¿Sabes que hay otro striker del Wallsend Boys Club que las enchufa de maravilla?", decían los scouts. El anterior era Alan Shearer.

Pero el chico creció 10 centrímetros de una tacada. Pasó de 1,75 a 1,85 y el rocoso delantero se convirtió en un jugador desmañado, torpón y lento. Al que además siempre le dolían las rodillas por un estirón tan salvaje.

Entrenador borrachín

El Newcastle tuvo miedo de sus lesiones, así como otros clubs del noreste, y todos le dejaron pasar. Tuvo que ser el entrenador con más cara de borrachín de las islas, Harry Redknapp, al que le funcionó el olfato. Aunque al principio tuvo sus dudas: "Michael era un esqueleto. No controlaba su fuerza. Podía pasar, pero ya no corría como antes. Además, tenía problemas en sus rodillas. Pero una vez que supo usar su nuevo cuerpo, no hubo dudas de su calidad".

El delantero corajudo ya se había metamorfoseado en un mediocentro de buen pase largo, brega y fiable como un Toyota. Un Xabi Alonso inglés. Enfrente, mañana, tendrá a un puñado de retacos obsesionados con atar a Gulliver. Chicos que tuvieron el problema opuesto a Carrick. A Guardiola le dijeron: "Tienes que ver a Xavi. Juega como los ángeles. Pero es muy bajito". De Messi, ya os sabéis el guión coríntelladesco sobre el niño enfermo que dejó de crecer. E Iniesta no juega en el Madrid porque a sus padres les daban miedo las esquineras de la calle Ballesta.

El norte de inglaterra también da jugadores feos, pero sin sonrisa y de acento incomprensible, como Shearer o Peter Beardsley. Carrick es igual: un tipo fiable, serio y rocoso. Y se juega como se es. "Nunca hacía nada equivocado. Era incluso un poco aburrido. Cuando salíamos todos juntos, se ponía en una esquina, calladito, mientras el resto se emborrachaba", decía uno de sus ex compañeros de juveniles del West Ham que ganó la final de Inglaterra al Coventry por 9-0. Muchos todavía recuerdan aquel partido. Carrick era el segundo mejor jugador de su equipo. La estrella era Joe Cole.

Cole y Carrick subieron juntos al primer equipo del West Ham y se cambiaban en el vestuario con Kanouté, Di Canio, Suker... Joe Cole era el futuro Maradona inglés. Hoy se ha quedado en un Paco Llorente con regate para incendiar los partidos. Por Carrick, en cambio, tras su paso por el Tottenham, Ferguson pagó 18.6 millones de libras. Muchos pensaron que se había vuelto loco. Hoy nadie lo critica.

"Es el que mueve los hilos", dice Xavi de Carrick. En la final contra Chelsea del año pasado, jugó los 120 minutos y marcó su penalti. Pero sin hacer ruido, fiel a su estilo norteño. Del mismo modo que se ha hecho con la zamarra del 16 en Old Trafford. Una camiseta que pesa doble: era la que portaba Roy Keane. El último mediocentro de las islas que mereció tal nombre. Hasta Michael Carrick.

4 comentarios:

  1. Carrick estaba firmado por el Madrid el año del fichaje de Figo. Era un fichaje de Lorenzo Sanz, el unico decente que tenia firmado, los otros eran Boulharouz y cosas asi.

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  2. @Coverletter. Creo que andas equivocado. Carrick estaba fichado en las últimas elecciones.

    Buen post ;)

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  3. Qué lástima lo de Joe Cole, y qué buen vivero era (es?) el West Ham.

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  4. Lo de Carrick por el Madrid es como Eduardo García que dice que tiene atado a Bastos (Lille), Drogba y Gourcuff (Burdeos) por el Madrid. Un amigo del vecino de la representante, en nombre de la parte contratante de la tercera parte, habrá dado un ok visual guiñando un ojo (visto en una webcam)para fichar por el Madrid. Los jugadores seguro que ni están al corriente. Dicho esto, no creo que el Bernabéu supiese valorar a Carrick (ni que valga para la Liga española). Fijáos en lo que parecía Mahamadou Diarra con el Lyon

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